viernes, 8 de agosto de 2008

Mecido por las olas


Las mareas y corrientes, suaves unas y siempre caprichosas las otras, me mantienen estos dias a poca distancia de una isla, como si mi balsa fuera su luna más próxima.
Tengo remos a babor y estribor, y allá en la popa todo lo que necesito.
Dejaré que el sol alimente mi piel y que las olas me mantengan adormecido.